PLANTAS MÁGICAS

sábado, 3 de junio de 2017

LAS MALVAS, HISTORIA Y PROPIEDADES



SINONIMIAS

Castellano: cañamera real, malva de la reina, malva del príncipe, malva de la princesa, malva isabela, malvaloca, malva rósea, malva de las Indias.

Catalán: malva reial, malva marina, malva vera.

Eusquera: malba-gorri

Portugués y gallego: malva-da-India

Francés: rose trémiere.

Italiano: malvarosa, malvoni.

Inglés: holly-hock.

Alemán: stockrose.

DESCRIPCIÓN

La malva real, es una planta vivaz de la familia de las malváceas, de hasta 2 metros de altura, que muestra un tallo grueso de 40 a 90 centímetros.

Tiene hojas muy grandes, vellosas y divididas en gajos. Su tacto es suave. Los gajos presentan el borde festonado con festones grandes y desiguales.

Sus flores son de color rosáceo, rojinegras o purpúreas, muy grandes y reunidas en un largo racimo terminal, cada una de ellas en un corto cabillo. El cáliz es doble; el externo, llamado sobrecáliz, aparece dividido en cinco o seis segmentos triangulares. El cáliz verdadero se observa dentro, con las mismas piezas pero más largas.

El fruto está compuesto por numerosos fructículos dispuestos en círculo.

HÁBITAT

Esta especie, naturalizada, vive en los jardines donde compone bellos setos principalmente cuando florece.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

Parece ser originaria de Extremo Oriente (Siria). En la actualidad se halla naturalizada en toda la región mediterránea.

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ÉPOCA DE FLORACIÓN

En verano; en las regiones más cálidas del sur peninsular puede florecer a finales de la primavera si el tiempo es bueno.

PROPIEDADES TERAPÉUTICAS

Las flores de la malva real se utilizaron para preparar infusiones contra la tos y para suavizar la garganta irritada.

En otro orden de cosas, el color rojo de las flores de malva real sirvió para dar color a los vinos pálidos.

BOTÁNICA OCULTA

La malva real forma parte de las plantas denominadas “sanjuaneras”, es decir, de las plantas que debían recolectarse la víspera de la noche de San Juan, antes del amanecer, para que conservaran sus propiedades mágicas todo el año.

En Cataluña, un refrán popular asegura: “La matí de Sant Joan, totes les flors tenen virtut.” (“La mañana de San Juan todas las flores tienen virtud”). De ahí que en muchas regiones de la península Ibérica se recolecten las plantas mágicas la noche o la mañana de San Juan (23-24 de junio).

La noche de la víspera de San Juan, la noche del solsticio de verano, es mágica en toda la Península. Esta noche las plantas adquieren virtudes mágicas como las adquieren todas las brujas que viven escondidas y se manifiestan ese día.

Fernando Sánchez Dragó, en Gárgaris y Habidis, relata la aparición de una xana (“bruja”) la noche de San Juan:

“Gusta de peinarse (escribe el citado autor) sobre una peña situada no lejos de aquí (se refiere a Luarca, Asturias) cierta xana famosa por su hermosura y generosidad. Los hombres pueden y deben acercarse a ella las mañanitas de San Juan para decirle: " Toma de mi pobreza y dame de tu riqueza".
 

Entonces el hada se transforma en bicha y empieza a enroscarse lentamente en el cuerpo del interlocutor, anillándolo de pies a cabeza. Si el cuitado aguanta (...) el aliento del animal en sus pestañas, éste recula (...) regresa a la roca (...) y llena el cesto del vaqueiro con objetos sutiles o invisibles...

La noche de San Juan es la noche de la fertilidad, la noche de los imposibles hechos realidad. En la zona de Pola d’Allande las mozas acudían a retozar en cueros sobre el rocío de las dehesas para captar la hermosura de esta noche. La magia de la noche de San Juan marcó el tiempo y las conductas sociales hasta no hace muchos años.

En el resto de Europa la noche de San Juan ha gozado también de grandes virtudes mágicas. Frazer, en La Rama Dorada, escribe sobre una curiosa costumbre de Cerdeña:

“A finales de marzo o principios de abril se presenta un joven de la aldea a una muchacha y le pide que sea su novia (...) La invitación se considera un honor para la familia de la joven y suele aceptar (...) A finales de mayo la muchacha fabrica un tiesto (...) lo llena de tierra, y siembra un puñado de trigo y cebada. Como deja el tiesto al sol y lo riega con frecuencia los granos germinan enseguida y crecen tan rápido que para la víspera de San Juan tienen un gran aspecto (...) El día de San Juan los dos jóvenes (...) rompen el tiesto y se hacen novios definitivamente.”

Hay un dicho popular que se refiere a la malva, y se trata de cuando a uno le hablan de que "tal persona" esta criando malvas... esto lo interpretamos como que dicha persona esta muerta y enterrada por que estas flores tienen tendencia a crecer en cementerios.

Las hojas de malva se comían como verdura entre los egipcios, romanos, chinos y griegos, pero no todos los griegos, a los pitagóricos del siglo VI a.C, les estaban prohibidas ya que consideraban a las malvas como flores sagradas que liberaban al espíritu de la esclavitud de las pasiones.

El poeta hispanolatino Marcial las utilizaba después de las orgias y, según Plinio, una dosis de jugo de malva por la mañana protege de las enfermedades durante todo el dia.

Carlomagno la utilizo como ornamento de sus jardines imperiales.

También cultivaban esta planta los anglosajones como verdura, y los frutos, que llamaban "quesos" por su peculiar forma, los comían los niños, siendo este el origen de otro nombre que recibe la planta en ingles "la flor del queso".

En el siglo XVI, en Italia, se llamaba a la malva "omnimorbia" que significa "contra todo mal", incluso la fibra se utilizaba para hacer tejidos.

La malva forma parte de la "tisana de las 4 flores" que en realidad la componen 7: malva, amapola, tusilago, pie de gato, gordolobo, malvavisco y violeta. 
 

 
 

 

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